Las almohadillas de los perros son las grandes olvidadas por parte de sus dueños y realmente son más delicadas de lo que nos podamos imaginar. Ver en ellas sequedad, grietas, cortes o quemaduras suele ser habitual. Las almohadillas, son el equivalente al calzado humano y, al igual que éste, cumplen la función de proteger del roce contra el suelo y amortiguar el peso del animal. Si alguna vez has tocado las almohadillas de un cachorro habrás notado lo suave que son, ¡da gusto tocarlas!. Sin embargo, con el roce diario de la almohadilla sobre la superficie del pavimento, esta grasa va formando una capa callosa que aún le protegerá más de posibles lesiones.

¿Qué son exactamente las almohadillas de las patas de los Perros?

Las almohadillas consisten en una capa de piel pigmentada, generalmente de color rosa o negro, que cubre el tejido graso. Dado que la grasa es aislante, éstas le dan a las patas de su perro protección contra el impacto continuado del suelo o las superficies rocosas o muy frías en el invierno. Consiguen amortiguar su peso y evitar así el desgaste producido por el roce, fracturas y daños musculares. Están formadas por una piel muy resistente, que soporta perfectamente el contacto de las patas del animal con el suelo. Sin embargo algunos daños suelen ser provocados por el tipo de pavimento, al someterle a grandes caminatas, heridas, calor excesivo, etc.

Lesiones más frecuentes en las almohadillas del Perro

Hiperqueratosis

La Hiperqueratosis en los perros es el engrosamiento y endurecimiento excesivo de la capa externa de la piel bien en la zona plantar o el hocico. Puede llegar incluso hasta resquebrajarse favoreciendo la aparición de infecciones secundarias. La Hiperqueratosis puede ser genética o el resultado de una afección médica subyacente, por lo que es importante en éste caso hablar con su veterinario. Mientras tanto, puede mantener las patas de su perro hidratadas y protegidas con bálsamo para almohadillas de perros para  para reducir su incomodidad.

Grietas

Son más frecuentes en los perros que sufren hiperqueratosis. Estas se deben a la falta de hidratación y al desgaste excesivo que ha sufrido el animal.

Cortes

Suelen producirse cuando el perro pisa cascos rotos, cristales u otros objetos puntiagudos. En estos casos, deberemos de cogerle y envolver su pata con un pañuelo o gasa limpia. Si sangra mucho, podemos hacer presión con la mano sobre una gasa hasta que deje de sangrar y llevarle al veterinario. No es recomendable tratar de hacerle un vendaje por nosotros mismos.

Quemaduras

Las quemaduras en nuestro perro pueden ser provocadas cuando el asfalto que pisa está demasiado caliente. Antes de llevarle al veterinario podemos introducir sus patas en agua fría

Espigas

Se pueden introducir entre los dedos y desplazarse a través de la piel hasta otras partes del cuerpo. La migración de la espiga provoca un trayecto fistuloso. Se debe acudir al veterinario. Debemos poner especial cuidado en no dejar pasear al perro en campos sin segar, con espigas secas.
Como precaución revisaremos sus almohadillas después de cada paseo.

Mordeduras

Pueden ser de otro perro o animal, incluso de serpiente. Requiere asistencia veterinaria inmediata.

Prevención y cuidados de las almohadillas

Los perros que viven en el interior del hogar son los más propensos a sufrir lesiones en sus almohadillas, debido a que su capa callosa es mucho más fina que la de un perro que vive en el exterior de la casa, cuyas patas están acostumbradas a pisar toda clase de suelos.

Nuestros perros, que viven en el interior y están acostumbrados a pisar en llano, son más susceptibles de lesionarse. Por ello, es muy importante prevenir y cuidar sus almohadillas para evitar males mayores:

Las épocas de mucho calor es recomendable evitar pasear con tu mascota sobre el asfalto.

-Si vas a caminar durante un largo tiempo sobre superficies rocosas o muy frías debes de proporcionar a tu perro calzado adecuado para proteger sus almohadillas.

En algunas razas, entre sus almohadillas crece pelo, llegando éste a sobresalir entre los dedos. Es recomendable controlar el crecimiento de este pelo para evitar problemas y deformaciones en la planta del pie. Procura recortar ese pelo y mantener sus uñas cortas. 

-Es importante también limpiar y secar las almohadillas después de regresar de un paseo, especialmente si está lloviendo o venimos de un lugar con barro o agua.

-Revísalas también si se lame insistentemente las patas, cojea o camina de manera extraña. Busca cortes, heridas, uñas rotas o cualquier cosa que pueda haberse pegado o enganchado en sus patas. En estos caso conviene que si detectas alguna anomalía acudas a tu veterinario de confianza.

-Adquiere bálsamos y cremas hidratantes para perros, nutritivas y protectoras para reparar las almohadillas que estén muy secas y agrietadas. Recuerda elegir aquellas especialmente elaboradas para perros, que respeten el Ph de su piel.

Evita que el perro camine largas horas seguidas si no está acostumbrado. La fricción continua con el suelo también puede ocasionar que la capa callosa vaya erosionándose.

Mima un poquito más las almohadillas de tu fiel amigo, evitarás que se sequen y agrieten y ¡seguro que tu perro te lo agradecerá!